25 de diciembre, plena Navidad. Fuera nieva. Echo un vistazo por la ventana: veo el camión de bomberos avanzar a toda velocidad por la calle nevada. Unos “Papás Noel” de múltiples razas transportan, pedaleando, a parejas de turistas en bicitaxis con neones de colores. En la acera, un sintecho de color da patadas a la nieve, riendo, gritando e increpando a algo que no alcanzo a oír. Desaparece...





