Las mujeres de mi vida son meteoros: entran, brillan, desaparecen. Un poema del Magnífico, una confesión y la escritura como antídoto contra la muerte.
VERANO 2023. Me gustaría besarla. Pero llevo una semana sin ducharme, salvo con agua de mar. Empapado en sudor por haber arrastrado bajo el sol la enorme maleta usada en el barco de vela. Para comer he comido cebolla. En resumen, estoy en las peores condiciones para besarla. Acabo de entrar en la habitación del hotel. Ella está allí, dando vueltas meneando el culo alrededor de la piscina privada...