Todo nace del enésimo consejo de Filippo: “¿pero por qué no quedas con chicas un poco más mayores?” Yo: ¿qué quieres decir? ¿De 28? Fil: ¡qué va, más! Yo: ¿28 y medio? Fil: qué sé yo, 35 años. yo: ¡¿pero estás gilipollas?! ¡¿Acaso puedo salir con una con dentadura postiza?! ¡Y tener que acompañarla al INSS a cobrar la pensión! ¿Pero por quién me has tomado, por un gerontófilo? Fil:...