Se suponía que iban a ser unas vacaciones a solas. En completa soledad. Dedicadas a centrarme en mí mismo, a cuidarme, a quererme. A superar mis límites. Evité traerme a una chica de Milán a propósito. “Demostraré que sé estar de maravilla solo”, me decía.Se suponía que iban a ser unas vacaciones en las que el silencio me arroparía, dejando que la voz interior expresara quién sabe qué profundas...