Chica Venezolana acaba de subirse al taxi que la lleva a casa. Tiene 18 años, un físico exuberante que parece diseñado para dar placer, el rostro tierno y la mirada dulce de un alma sincera. Senos abundantes, caderas anchas, un poco diferente de las chicas hiper-fit que últimamente frecuento. No tiene la sensualidad construida, enrarecida e indisponible de la Diosa Francesa, donde cada detalle —...