Si no has leído la historia de XMas Lady, antes de continuar léela aquí Era Navidad cuando el Magnífico y yo nos conocimos. Había elegido un sitio precioso en Nueva York y, cuando lo vi en persona, encajaba con la descripción: atractivo, italiano y, sobre todo, seguro de sí mismo. Había una naturalidad en él che me gustó mucho. En ciertos aspectos, me resultaba familiar. Conectamos gracias a mis...

